ALMA EN PENA

Tango

D.R.A.

Aun el tiempo no logró
llevar tu recuerdo,
borrar las ternuras
que guardan escritas
sus cartas marchitas
que en tantas lecturas
con llanto desteñí.

Ella sí que me olvidó.
Y hoy frente a su puerta
la oigo contenta,
percibo sus risas
y escucho que a otro
le dice las mismas
mentiras que a mí.

Alma que en pena vas errando,
acércate a su puerta,
suplícale llorando.
Oye perdona si te pido,
mendrugo del olvido,
que alegre te hace ser.

Tú me enseñaste a querer, y he sabido,
que haberlo aprendido
de amores me mata;
y yo que voy aprendiendo
hasta a odiarte
tan solo a olvidarte
no puedo aprender.

Alma que en pena vas errando

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